Una noche como cualquiera (microrrelato)

Ya era tarde y estaba cansada de montar guardia durante todo el día.

—Che, ¿te molesta si descanso un rato? —le pregunté ya un poco adormecida.

—No, para nada Pao, descansá que yo me encargo —dijo con firmeza y determinación.

Cerré los ojos y Julia quedó despierta; una vez más, ella se haría cargo de la limpieza del lugar, mientras que yo dormía plácidamente dentro de los confines de su imaginación.

Finalmente, sonó el despertador a todo trapo, y sin tomarme el tiempo para despedirla, la mandé a dormir… como tantas otras veces lo había hecho durante toda mi vida.

Este microrrelato va dirigido a todos los inconscientes encargados de cuidarnos mientras dormimos. ¡Buen trabajo!

«Lo que está muerto no puede morir»

Aún caminan entre nosotros ingenuos, entre ellos ciudadanos proyectando año tras año lo que su cerebro no deja olvidar, viviendo una especie de masoquismo colectivo por algo que ciertamente desaparecerá con las generaciones venideras, pero mientras tanto, se dejan caer en la negación en vez de darle paso al olvido. Me pregunto si saben lo que es justicia…una mera herramienta del uso del sentido común aplicado a las normas sociales correspondiente a nuestra evolución, es un invento del hombre para que nuestra moral pueda dormir todas las noches. La justicia es una idea adolescente de la cual cada uno se aferra y trastorna hasta que logra un equilibrio mental y espiritual.

No marchen por Justicia, marchen por sus Derechos, y háganlos valer hoy, el ayer ya está muerto.

La Justicia no existe.