Resultados del Concurso Independiente

Señoras, señores y ciudadanos del mundo: Con la madrugada de este segundo día del mes, se me llenan los ojos de lagañas al anunciar que mi bicho finalmente tiene un nuevo hogar, ¡yupi!

Una vez más quiero agradecer a las personas que luego de tantos años siguen apoyando estas iniciativas, y muy especialmente en esta ocasión en la que el sujeto de experimento ha sido mi propio libro.

🔶Relato ganador🔶

PARTICIPANTE 9 – 30 Me gusta

Autora: María Elficarosa de https://elficarosa.wordpress.com/

Si alguna de las personas involucradas en la convocatoria desea revelar su autoría en este post, háganmelo saber en los comentarios. Gracias.

 

Concurso Independiente – Participante 13

Déjenme ser yo

Quiero salir
Volar del nido
Atrapar los sueños
Con lo que soy
Sin preguntas obvias
Simplemente siendo
Una identidad
Independiente 
De las normas puestas
Por los que someten.

Quiero caminar
Por cada sendero
Y respirar
Sin pensar en géneros
Sentir en mi ser
El olor a humanos
Y los corazones
Latiendo.

Usar el color de la libertad
Saborear el gusto
Del respeto
Tomarnos las manos
Sin mirar la piel
Quiero ser yo
Es mi decisión
Déjenme ser
Simplemente siendo.


¿Querés ganarte el primer libro que publico en papel? ¡Participá!

Concurso Independiente – Participante 12

DIFÍCIL DECISIÓN

Una gota de sudor se desliza desde mi frente mientras observo el panel de mandos de la condenada máquina. No estoy seguro de haber elegido la opción adecuada, y un error podría ser funesto. Me palpitan las sienes y por encima del ruido del fuerte latido de mi corazón escucho , desde dentro de mi cabeza, a mi madre rogándome que no lo haga, que piense con la cabeza, sea un buen hijo y me quede a su lado. No le hice caso. Ni sus lágrimas me detuvieron; fui capaz de mirarla a los ojos y decirle que la decisión estaba tomada y nada me detendría.

Y ahora estoy aquí, indeciso, tembloroso, amedrentado. Quisiera dejar de ser un hombre de cuarenta y cinco años y volver a ser un niño y estar junto a ella, que me siente en su regazo, me abrace y me diga que todo ha sido una pesadilla y a su lado no me pasará nada malo. Pero ya no puedo volver atrás.

Cojo aire y lo arrojo de golpe, alargo el dedo índice de la mano derecha y pulso el botón de inicio. Espero, con los hombros contraídos y la mandíbula apretada. Escucho un siseo que me detiene el pulso. Me escuecen los ojos ante la ausencia de parpadeo. Advierto que una cascada de agua cae hasta el centro del dispositivo y de repente se para. Retengo la respiración. Entonces, el compartimento donde metí mi ropa comienza a girar. ¡Sí! ¡Lo conseguí! ¡He puesto una lavadora! Relajo los hombros, destenso la mandíbula y una enorme sonrisa me pliega los mofletes.

Ha desaparecido el miedo y con él se ha despejado mi duda: era hora de ser independiente. Me recreo en mi victoria mirando la ropa mojada y revuelta girar;  y me pregunto cómo demonios hará ese aparato para sacarla limpia, planchada y doblada.


¿Querés ganarte el primer libro que publico en papel? ¡Participá!

Concurso Independiente – Participante 11

Conversaciones conmigo mismo

Vas, vuelves, repites de nuevo, das otra vuelta, no paras un instante. Comienzas a parecerte a él.

Tu cerebro te manda, te ordena y tú…obedeces sin más, sin dudar, sin plantearle una acción distinta, sin enfrentarte.

No tiene sentido, siempre igual ¿por qué no te plantas? ¿A qué esperas para decirle cuatro verdades? ¿No te das cuenta de que te lleva por donde quiere? ¿Acaso le temes?

Fatal, lo estás haciendo muy mal ¡valórate! hazle ver quien decide y no te dejes llevar por todas las ideas que te cuenta. Solo quiere despistarte, confundirte y que no te puedas centrar en nada, ni tan siquiera en ti mismo. ¿No te das cuenta? no descansa ni un momento, es una máquina de emitir pensamientos, emociones, ideas, posibilidades, y de hablar y hablar, y antes de acabar de contarte algo ya está cambiando de tema. Es una verdadera locura ¿cómo lo soportas?

Deberías intentar tener ideas propias, tuyas y de nadie más, sin que él se dé cuenta y sin que, ni mucho menos, intervenga. ¿No lo ves posible? ¿No te gustaría? es muy difícil, claro, pero sería la solución, tu solución, seguro que en poco tiempo lo podrías controlar, y dirigirlo tú a él. Pero para eso tienes que conseguir aislarte, inhibirte, no escucharle por más que lo siga intentando, no reaccionar a lo que le puedas oír.

Si te decides a hacerlo llegarás a ser tú mismo. ¿Te atreves a intentarlo? para estar seguro de conseguirlo es fundamental que elijas un camino y sepas hacia dónde quieres ir.

¿Qué me dirías si te preguntara qué quieres ser?

«Sólo quiero ser independiente…de él»

Empezamos bien, ese es el camino.


¿Querés ganarte el primer libro que publico en papel? ¡Participá!

Concurso Independiente – Participante 10

La última elección…tú momento para ser independiente del exterior y situarte en el interior…

Ha pasado tiempo, y has tenido miles de oportunidades para abrir y cerrar puertas sin quedarte con ninguna.

Ha pasado el tiempo, y tu casa se ha ido deteriorando poco a poco.

Muchas veces pensaste que hacías lo correcto, otras veces fuiste ruin y egoísta, tal vez fue por el impetuoso y estúpido deseo de tener razón… seguías cerrando puertas… las ventanas ya no abrían, dejaste de ventilar tu alma… el aire ya no acariciaba tu cuerpo y se fue marchitando poco a poco deseoso de beber el agua del manantial de la verdad.

Pero de repente te miraste al espejo, y vivías encerrado en aquella vieja casa, sin ventanas ni puertas, te percibiste hostil, desagradable y sucio… decidiste dejar de mirar fuera de la casa… saliste de aquella oscura habitación, comenzaste a ver luz… irás limpiando poco a poco tu casa… caminarás por aquel pasillo cubierto de hojas secas que dejaron sin fin de otoños, pero cada hoja te hará recordar que todo lo que ha deteriorado tu casa ha sido simplemente la oportunidad de cruzar el pasillo y mover las hojas que cubren la llave que abre la puerta principal de una nueva reforma; la reforma de vivir con intensidad y de ser independiente. Pinta cada pared con un color, cubre cada espacio con retratos que marcaron tu corazón y tu vida… coloca alfombras que ayuden a suavizar tus pasos y una silla para sentarte a meditar tus pensamientos. Algunas veces comerás palabras con sabor amargo, pero otras veces respirarás dulzura. Permite que tus pasos te guíen a la verdad de tu vida y a descubrir el secreto de la razón de existir.

Tu cuerpo es la estructura de tu casa… tu mente es el confidente que te permite perder la razón o morir en la ecuanimidad de la tibia ilusión de creer en lo que ves.

Es momento de reconstruir tu casa… sanar los agujeros y aromatizar el ambiente con momentos de armonía y paz…

Es tu casa, es la autenticidad de tu verdad y de tu alma…. confía en ti.


¿Querés ganarte el primer libro que publico en papel? ¡Participá!

Concurso Independiente – Participante 9

SÉ ESA MUJER

Ya no recibe un beso al despertar, él se va sin decir adiós. Hace tiempo que no es feliz, lágrimas caen al suelo, veinte años casados, diez desde que él una mañana fría se fue al trabajo sin mirarla.
Y no cambia, no ha cambiado, ella no existe, se siente invisible, un fantasma vagando entre las paredes de aquella casa.
Piensa en irse, en sentir de nuevo unos brazos amantes, todas las mañanas lo piensa.
Pero nunca hace nada; se sienta y toma el primer café de la mañana.
Ya no hay magia, en realidad no queda nada, pero sin quererlo ella sigue teniendo esperanza.
Oye una voz en su cabeza: ¡Vete! No hagas ni la maleta; sal a la calle, respira, haz de este día un rayo de sol, deja de ser una mujer triste, agachada, levanta la cabeza y corre hacia la esperanza. Con el alma quebrada y la boca vacía de besos, mira por la ventana y esa voz agridulce le susurra:
Sé esa mujer que se libera de los grilletes.
Sé esa mujer que sonríe y besa.

Sé esa mujer independiente que no calla.


¿Querés ganarte el primer libro que publico en papel? ¡Participá!

Concurso Independiente – Participante 8

DEPENDE, ¿DE QUÉ DEPENDE?

–¿Y tú?, ¿qué quieres ser de mayor? –preguntó el profesor.
Independiente –respondió Marisa provocando una carcajada en el profesor.
Como no entendió la reacción de su profesor, Marisa buscó en el diccionario la definición de la palabra independiente: Que no tiene dependencia, que no depende de otro.Siguió sin comprender qué había de cómico en su respuesta. Fue años más tarde cuando, al echar la vista atrás (y también hacia delante), por fin resolvió el misterio de la carcajada de su profesor y escribió en un trozo de papel los puntos en los que basaba su teoría:
  • Durante la infancia somos dependientes a la fuerza. Dependemos de nuestros padres para sobrevivir.
  • Durante la juventud, cuando ya creemos que nos hemos independizado solo por el hecho de abandonar el nido familiar, dependemos del dinero. Sin dinero es imposible independizarse. Y este punto nos lleva al siguiente.
  • Dependemos de nuestros jefes. En cualquier trabajo dependes de la persona que te contrata y si decides ser autónomo y trabajar por tu cuenta dependes de la gente que contrata tus servicios.
  • También dependemos de la sociedad y de las personas que la gobiernan. Según sus decisiones nos irá mejor o peor, podremos hacer unas cosas u otras.
  • En la vejez puede que pensemos que es cuando llega la verdadera independencia, pero no es así. Dependerá de si hemos conseguido una buena jubilación, de si nuestro cuerpo sigue fuerte y nos permite hacer lo que queramos sin ayuda.
Marisa lanzó el bolígrafo con furia y utilizó el trozo de papel como posa-vasos. La cerveza estaba tan fría que empezaba a sudar y a manchar la mesa de caoba que había conseguido comprar gracias a su independencia. Soltó una carcajada muy parecida a la de su profesor y gritó:
–¡La independencia llegará cuando esté bajo los cipreses!

Concurso Independiente – Participante 7

Temer al destino y sus engaños

asomarse al abismo de la vida

nokias, messenger, llamadas perdidas

Amar en la distancia y en el daño

 

Insegura, alocada, rencorosa

tranquila, trastornada, reprimida

altiva,sarcástica, retorcida

oscura, independiente, ingeniosa

 

Buzo blanco y jeans el primer día

Nirvana, mosqueteros, carcajadas

páginas de Cumbres releídas

 

Canciones en la noche susurradas

por azar el Guardián se lo decía

la vida no es más que una partida

 

Concurso Independiente – Participante 6

La poema

Loca por esencia

poesía quiere que la llames

Libertad grita que la apellides,

Independiente y serena

recorre todo bar.

 

Mareada por historias

que atenta apunta,

Sólo el amanecer

aquieta su indomable pesar.

 

En toda sombra

reposa silenciosa,

Escucha, comprende

Escribe, llora

Brinda y se duerme.

 

Sigilosa felina

quieta observa,

No demoran sus obras,

No calla la musa,

Florece alabando a la lluvia.

Zurce de verbos las rimas

con heridas y penas,

Sabe la receta

del caramelo de cada risa,

Sufre el consuelo

agrio de los perdidos amores,

Esconde maternalmente

recuerdos que olvidan errores.

 

Destella gracia,

Atrae a quien poeta

dice ser,

Si tu mirada con ella cruzaste

desafía tu destino,

Su beso es, del ajenjo, el veneno.

 

Bajo su capa silente inhalaste

lo que siempre rechazaste,

El grillete lírico te emborrachó,

Convoca a tus demonios

que de algo tienes que hablarles,

Fúmate tu estima siendo, de tus sentimientos, un dictador.

 

Vicio inquietante,

Imposible escapatoria,

Su fango te atrapa, te chupa

No sales y te rindes a sus pies;

Eres, asumes, en voz alta declamas,

Toda existencia por tus ojos pasa,

Desde este punto, hasta el fin, así será.

 

Nadie sabe si la eternidad merecerás.


¿Querés ganarte el primer libro que publico en papel? ¡Participá!

Concurso: Independiente – Participante 5

Esperanza sin fondo

    Camino sostenida por una esperanza sin fondo. Todavía creo en los finales felices aunque mi estómago ruge como un león hambriento. Camino lento. Resoplo subiendo la cordillera con mis pies lastimados en sus plantas porque la suela de mis zapatos tiene huecos. Mis piernas me sostienen gracias a un milagro que se lo atribuyo a la Virgen Marinera, mi virgen que situada en su banco de coral me despidió junto con los vientos tropicales y las montañas de mi Perla del Caribe. En bus y a pie, voy en contra de todos los límites que interpone el mal poder. Lágrimas se escurren sin pedir permiso. No quiero estar triste, la tristeza debilita el alma, te aleja de todo lo que tiene su centro hundiéndote en los espirales de las congojas absurdas.

−Hay que seguir, − hay que continuar camino arriba hasta llegar a la frontera− jadeo y me reitero la frase con pujo, como para que la enjundia que le pongo a las palabras me vuelvan más fuerte y audaz.

El frío me golpea la cara, se mete en mi boca helando por dentro un cuerpo que ahora solo es parte de un estudio migratorio con precio a dólar de mercado negro. La garganta se seca, los labios se cuartean, el cansancio se apodera de mis emociones.  El sabor amargo de la partida se mezcla con el enfado y la impaciencia, me ataca el agrio del miedo o de la muerte así como lo hace el puma en la montaña: emboscándome, mordiéndome…asfixiándome.

Giro el rostro hacia mi derecha, el pensamiento de lo que duele en la memoria se difumina dando paso a un arma de doble filo; el paisaje − Que hermoso es. Observo como la tierra se va uniendo con el cielo, me siento caminando en un universo eterno donde mis ojos vidriosos se pierden a través de los verdes exquisitos y de los pisos de cuencas y rellenos en este andar riguroso e intenso por los Andes.

Los sonidos del huemul, de la vizcacha y el volar del cóndor, cuyas plumas negras en sus alas extendidas planeando alrededor de los cielos añil, me recuerdan cómo se vive en completa libertad. Si… una libertad que ha sido clausurada, que me fue arrebatada, que me exilia, que me asegura que ya no soy un alma independiente sino un espíritu que huye y al cual últimamente se le preñan ideas en la cabeza formando una red infinita de peligrosos juicios. Me convirtieron en un ser que depende de la caridad… de la buena voluntad del pasante o del acomedido un ser,  a quien le obsequian unas monedas de vez en cuando para acallar el gruñido de mis tripas.

Desconocidos rozan sus manos con las mías, depositando unos, gestos nobles; otros buscando intimidad. Lo segundo, me repugna; me lastima mucho más que la piel quemada porque tengo un hoyo en el calzado. Evado sus acosos y miradas lascivas. Cuando esto sucede y la amenaza ronda, recito posesa: < Madre mía, virgen reconciliadora de todos los pueblos, tú que has sido mi sombra divina en esta permanente peregrinación, librame de los embates de la naturaleza, aleja los malos pensamientos que carcomen mi cabeza, ahuyenta el miedo y la vileza de los hombres. El único cobijo que me alivia eres tú, mi Reina de los Mares>

Entonces, a medida que rezo ahuyento al mal, el tiempo pasa, la noche cae y con ella me lleno de esa rara sensación de esperanza sin asiento que se llena de los acordes armónicos de los bichos y cigarras. Suspiro, resoplo, jadeo, repito: < En esta vida hay que saber pasar página…a caminar…camina Leoncia Vicenta Mayorga, camina que es mejor preocuparse en el día que a la media noche.


¿Querés ganarte el primer libro que publico en papel? ¡Participá!