Archivos en la Categoría: Mis historias y otros devaneos – Lídia Castro Navàs

Concurso “Mis historias y otros devaneos” – Participante 20

NOCHE SIN LUNA

Siempre llegaba a casa de su madre antes de las seis, pero ese día se entretuvo más de lo debido y eran las nueve de la noche cuando llegó al último poste del alumbrado. Todo lucía normal. Los ladridos de los chuchos, el croar de las ranas, y el ruido de los grillos. Mario siempre leía historias  de terror, con miedo jaló aire y se encaminó por la vereda para llegar a casa. La noche estaba oscura, sin luna. Trató de apresurar el paso pero tropezaba, así que continuó despacio, su oído comenzó a percibir ruiditos entre el monte. Los ruidos se oían cada vez más cerca, y más. En ese momento se encomendaba a todos los santos, rezaba por llegar a casa lo más pronto posible. De pronto en la semioscuridad distinguió un pequeño bulto. Se le  heló la sangre.  Comenzó a gritar tan desesperadamente, con tal angustia que el vecindario entero salió en su ayuda, vecinos corrieron hasta el, también la mamá corriendo en camisón y con un pedazo de leño en mano.

Lo único que encontraron fue a un hombre de rodillas, gritando y llorando angustiosamente.

– Hasta donde te llevaron tus devaneos- replicó mamá.

 

Conocé más sobre la autora en:

https://genereialtreshistories.wordpress.com/

Info sobre el concurso: Concurso “Mis historias y otros devaneos”

Anuncios

Concurso “Mis historias y otros devaneos” – Participante 19

Llevaba tiempo rondando parajes, visitando sentimientos; observando devaneos ajenos a él. Tratando de construir su vida en derredor al resto. Tratando de hallar ese camino que lo lleve a su hogar.

Estaba harto de no ser, de responder agradablemente y de perder siempre al ajedrez —deporte de mucha personalidad—.Pero comenzó a leer, y comprendió que no hace falta buscar para ser, con inventar es suficiente.

Y así empezó a escribir historias; historias con personajes que eran y que siempre serán más que nadie—más que él—, historias en lugares eternamente sentidos —e inexistentes— por su piel, historias que llenaron su camino —de piedras y no ladrillos—, construyendo un ambiente hogareño al final de dicho periplo.

Allende su pensamiento y la creencia del ego, acabó más perdido y lejos de su origen que nunca. Y no por inventar, sino por creer en ellos más que en él.

Indeciso en un laberinto con muchas salidas, se disipó en cada una de sus historias, perdiendo ese vacío que tanto le hizo ser.

Vagando entre una y otra, cada historia suya  vive dormida y latente en todo lápiz. Mientras, él, trata de recuperar su vida escondida en gomas de borrar.

Conocé más sobre la autora en:

https://genereialtreshistories.wordpress.com/

Info sobre el concurso: Concurso “Mis historias y otros devaneos”

Concurso “Mis historias y otros devaneos” – Participante 18

JAMÁS VOLVERÉ A PRONUNCIAR SU NOMBRE

Julia comenzó diciendo en aquella tertulia a la que acudía por
terapia: Jamás volveré a pronunciar su nombre, pero las historias
siempre tienen un protagonista… Bajó la mirada ocultando a ella
misma, todas aquellas que esperaban expectantes. Bebió de aquella
botella de agua que facilitaba salir la voz de su cuerpo y siguió
contando los devaneos y la coquetería que provocó el mal entendido que
terminó en tragedia. Así lo creía ella, y así lo expresaba, su
libertad para vestir con atrevimiento no tenía que ser motivo para
considerarse una provocación. Era suficiente con que el hombre pudiera
ver en ella a una preciosa mujer y considerarla como tal aunque la
viese desnuda. Pero una mala educación y sobre todo un mal criterio
de cómo debe interpretarse a la mujer, desataron en él la violencia y
la agresividad masculina. Aquella mañana ya tan lejana para Julia, el
jurado popular la condenó por llevar un escote que mostraba parte de
sus atributos como mujer, y no, por el asesinato que cometió al querer
librarse de una violación por enseñar aquella su carne, la que ahora
no debería podrirse en la cárcel.

Conocé más sobre la autora en:

https://genereialtreshistories.wordpress.com/

Info sobre el concurso: Concurso “Mis historias y otros devaneos”

 

Concurso “Mis historias y otros devaneos” – Participante 17

Blues de escalera

Nos encontramos como lo hacen las almas perdidas, en mitad de la noche y arropados por la oscuridad que proporciona la seguridad de saber que nadie te busca. Me regaló el oído con historias de sueños imposibles mientras yo clavaba mi lengua en su tímpano. Me prometió un amor casi de ciencia-ficción, de flechazo en el pecho y estocada en el corazón, en el que yo sería una princesa desterrada de su reino y él un coleccionista de secretos en un vertedero erigido sobre  los devaneos de la sociedad.

Le devolví tantas flores con el favor de mi cuerpo, sabiendo que, entre la pared donde reposaba mi espalda y su erguida espada, lo que más presionaba en mis adentros era la realidad madrugadora del amanecer que asomaba entre los rojizos tejados de ése, nuestro cuento.

Nos abandonamos el uno al otro antes, incluso, de habernos conocido de la manera en que lo hace la gente correcta y corriente. Y ahora todo parece un blues apolillado de sucia escalera, mientras os relato ese encuentro sentada a la barra del bar donde por un momento creí que sí, que podría ser él. Pero que yo con él no podría ser yo.

Conocé más sobre la autora en:

https://genereialtreshistories.wordpress.com/

Info sobre el concurso: Concurso “Mis historias y otros devaneos”

Concurso “Mis historias y otros devaneos” – Participante 16

Le gustaban las putas caras, la pornografía y los devaneos con los juegos de azar preferencias que no revelaban más que su propia naturaleza infame.

Su vida había sido soledad, ira y locura. Se contaban historias según las cuáles había vendido su alma cegado por la ambición, aquel: ”Es verdad que ya se mucho pero quisiera saberlo todo” le acabaría costando caro y debía asumir las consecuencias. Era como las nubes antes de una tormenta ensombreciéndolo todo en su presencia y aquella noche simplemente se pasó de la raya, cuando vinieron a liquidarlo sólo articuló una risa sarcástica acompañada por un “así es la vida”.
No tenía nada y no sentía nada, sólo era un hijo de puta peligroso.

 

Conocé más sobre la autora en:

https://genereialtreshistories.wordpress.com/

Info sobre el concurso: Concurso “Mis historias y otros devaneos”

Concurso “Mis historias y otros devaneos” – Participante 15

Mis historias y sus devaneos.

Hay muchas historias en La Galera, Juan Griego, Isla de Margarita, Venezuela.Francisco un niño de nueve años de edad se ha quedado sin su papá. Cruel lamento de estos días. Comenzó a contar cuentos en el Fortín de La Galera:

-Señora, señora ¿quiere que le cuente un cuento?-  Y así Francisco por unas monedas te cuenta un cuento. Llegó un día, una señora de vestido y sombrero y le dijo: ¿Qué te parece si yo te doy unas monedas y yo te cuento un cuento?. Le contó un cuento a Francisco y luego no era Francisco, eran todos los Franciscos que había por allí, contando los cuentos.

Si te pagan para oír un cuento, ¿Por qué no oírlo?- Así la cuenta cuentos de La Galera,  subía con panes dulces, con su vestidito rosado y su sombrero a contar cuentos, llegaban los transeúntes y también escuchaban cuentos.

Hacía devaneos para comprar panes dulces. A veces la señora  dejaba su sombrero, y allí los turistas dejaban monedas. Un día las monedas no alcanzaban,de pronto, vio 50$ depositados en el sombrero por algún alma solidaria. ¡Ahora sí tengo para comprar muchos panes dulces!

Conocé más sobre la autora en:

https://genereialtreshistories.wordpress.com/

Info sobre el concurso: Concurso “Mis historias y otros devaneos”

 

Concurso “Mis historias y otros devaneos” – Participante 14

Mis historias y otros devaneos.

Corría el año 2016 cuando una joven redescubre un mundo lleno de incógnitas aún sin descubrir en el que la vida le empezó a cambiar de forma radical, en las cuales tuvo que optar, muy a su pesar, y no sin altibajos, por abandonar todo lo que ella creía conocer en su vida y creía que le hacía feliz, para descubrir la gran decepción y mentira que se escondía tras su corta vida; armándose de fuerza y de valor para llegar al final del camino en su dura montaña, tras las tristes historias que escondía, empezó a descubrir infinidad de sensaciones en su interior, pero que solo ella entendía, pues no sin armarse de fuerza, en una sociedad, en la que su alrededor le decía que tenía cantidad de devaneos en su cabeza y que se aclarara por su bien, ella no encontraba la dirección en su camino, pues tras largos días de lucha interior, por lo que su alrededor le decía, dío paso a lo que su corazón sentía, dejándose llevar por lo que a ella le hacía feliz para así forjar su destino de felicidad escribiendo su propio camino para llegar al final de su montaña.

 

Conocé más sobre la autora en:

https://genereialtreshistories.wordpress.com/

Info sobre el concurso: Concurso “Mis historias y otros devaneos”

« Entradas Anteriores