Archivos en la Categoría: Colapso Nervioso

Colaless: pros y contras

Si alguien piensa que este blog está cada vez peor, coincido.

Hoy les traigo una nueva lista acerca de una prenda que muchos conocerán y otros ignorarán; por eso, primero trataré de describirles lo que es el colaless a grandes rasgos.

El colaless o tanga, es una prenda de vestir que recubre la zona pélvica y su opuesta mediante dos triángulos isósceles de diferente tamaño; ambos se unen de atrás hacia adelante mediante un delgado trozo de tela que comúnmente tiende a desaparecer entre nalgas y vuelve surgir de entre los más oscuros confines del organismo para terminar de envolver el resto de los genitales.

Desventajas

  • Precio. Ilusamente uno puede pensar que a menor cantidad de tela menor costo. Gran error.
  • Incomodidad. Ver “Experiencia personal”.

Ventajas

  • Ecosistema. Dado que el uso de agua y jabón es directamente proporcional al tamaño de la prenda en cuestión, con la compra de tangas usted está haciéndole un bien al mundo.
  • Simetría. No importa el tipo de trasero que tenga, si se pone uno de estos de seguro le saca forma. Es mágica.
  • Unisex. Los hombres tampoco se salvan de la moda.

Experiencia personal:

No quise precipitarme a sacar conclusiones considerando que vengo de una vida a todo “calzón”, por eso es que hice una prueba experimental durante 5 días en donde sin descanso, utilicé diferentes prendas de estilo tanga.

Finalizado dicho experimento, concluyo que he superado niveles de tolerancia a la incomodidad preocupantes para mí y para los que me rodean, y aprovecho a decirle a la mujer que me los recomendó que le deseo un próspero culo nuevo.

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¿Sufriendo de calambres mentales?

¿Ya no sabe más qué le molesta, si la música del chico reggaetonero que tiene sentado al lado o la vieja cotorra que tiene sentada detrás?

¿No solo se estresa cuando tocan bocina, sino que también cuando cruzan en roja?

¿Se siente incómoda/o cuando el señor de la oficina expele un gas sonoro y se hace el disimulado?

¿No recuerda cuándo fue la última vez que pudo pegar un ojo en el autobús dada la alta audiencia de vendedores ambulantes?

¿Se siente estafado por darle propina al guardacoches, cuando sabe que se pasó el día en cualquier lado menos en la cuadra de su coche?

Bien, no hay solución para esto, acostúmbrese a llevar consigo un paquete de ibuprofeno; al menos disimula el dolor.

El uso indiscriminado de emojis desciende el nivel de tu IQ

Un equipo de científicos de la Universidad de CambriDge del Estado de UtaGh, ha basado este resultado en pruebas que fueron realizadas con 5 mamíferos diferentes durante 4 días consecutivos, con la sola consigna de que utilizaran emojis como único medio de comunicación; a su disposición las siguientes herramientas binarias: celular, consola de videojuegos y computadora, todos con la mejor conectividad del mercado y sin restricción de datos. Además, todos los participantes fueron aislados en una habitación con los servicios pertinentes para garantizar su supervivencia, y en el total de sus facultades comprobadas.

Primer participante: Niño.

Resultado: El nivel de IQ descendió en un 60% en relación a lo normal para un niño de su edad; al retomar el contacto con otro mamífero trató de emplear el lenguaje de señas para establecer comunicación. Finalmente, resignado, emitió su primera oración: ¡QUIERO A MI MAMÁ!

Segundo participante: Adolescente.

Resultado: Se observaron ligeras mejoras en el cuero cabelludo, pero un vasto descenso en la higiene y el régimen alimenticio. Luego de 4 días su peso se acrecentó en un 150% dada su elección de comida sin estar bajo tutela de adulto alguno. Primera oración completa: ¡DÉJENME EN PAZ!

Decremento de IQ: 40%.

Tercer participante: Adulto.

Resultado: Aumento de capacidad creativa, disminución del régimen laboral, incremento de dificultades oftalmológicas. Primera oración completa: ¡NECESITO DESCANSAR!

Decremento de IQ: 20%.

Cuarto participante: Adulto mayor.

Resultado: Leve mejoría de la artrosis en las manos, reducción de peso, exceso de gases, falta de una alimentación correcta. Primera oración completa: No hubo; se procedió a realizar un traslado inmediato a la emergencia por inanición.

Decremento de IQ: No se recabaron datos.

Quinto participante: Perro.

Resultado: Aumento de peso, alteración de los sentidos, alto sentido de supervivencia (no se acercó a los instrumentos eléctricos).

Decremento de IQ: 0%.

En sus conclusiones los científicos señalan que los datos obtenidos del experimento son incompletos, dado que el participante 4 aún se encuentra en cuidados intensivos y no se ha podido recabar datos de su experiencia. Sin embargo, los estudios indican que los únicos seres que se vieron afectados directamente por un decremento de IQ, han sido los mamíferos bípedos, lo que podría indicar en un futuro que, tras grandes intervalos de exposición a redes sociales con emojis propensos a favorecer una comunicación fluida, podría producirse un real decremento de las conexiones neuronales, y ponerse en peligro la cadena alimenticia de toda la humanidad tras una inminente redistribución de los cargos políticos en el parlamento que serán ocupados por sus mascotas.

 

 

NO al Matrimonio

Estoy en una edad donde todos a mi alrededor o se casan…o tienen hijos…pero, me voy a centrar en lo primero.

La mayor parte de las personas a quienes les pregunto: ¿Por qué se casaron? Me contestan una de las siguientes respuestas:

  1. Y…no sé…
  2. Era hora
  3. Por los nenes

A nadie, NAAAADIEEEEE, se le ocurrió contestarme POR AMOR, una respuesta taaaaan básica que me da vergüenza ajena y ganas de iniciarles trámites judiciales.

Por eso y porque no me interesa en lo más mínimo ponerme una sortija en la mano, hacerme un tatuaje, ilustrar y/o exteriorizar el símbolo de mi amor en ningún formato tangible, es que le digo NO al Matrimonio.

El amor no requiere de ninguna garantía que lo respalde y de ningún papel que lo confirme.

He dicho.

Aviso clasificado

Se ofrece: Buenos vecinos. Personas jóvenes y respetuosas, sin mascotas o niños a futuro, con exceso de sentido común, precavidos a la hora de ejecutar música, limpios y simpáticos.

Se pide a cambio:

  1. Uso equilibrado de cualquier electrodoméstico o herramienta de trabajo en horas de la madrugada; ergo: no se ponga a jugar con la procesadora de alimentos a la 1 a.m.
  2. Un buen ejercicio de la patria potestad; ergo: deje los juegos físicos que impliquen barullo, golpes y risotadas con sus niños para horas adecuadas, no a la hora de la cena.
  3. Autoridad sobre las mascotas; ergo: no permita que su mascota lleve las riendas de su casa, mándelo a callar como corresponde.

 

Por favor, todo aquel interesado tenga la amabilidad de dejar un comentario y a la brevedad nos comunicaremos con usted.

¡Muchas gracias!

I’m lovin’ it!

Salir a cenar en buena compañía es una de las dos cosas que más disfruto.

Habiendo terminado la cena y sin más que una simple sobremesa, me percaté de cierta presencia próxima. Un joven de no más de 25 años, disfrutaba de una copa de vino mientras entre sus dedos reposaba un puro de tamaño importante -estábamos al aire libre-.

Dicho comportamiento, originó entre nosotros, mi acompañante y yo, la siguiente conversación:

– No recuerdo haber salido a comer solo ni una vez.

– Yo tampoco, debe tener su encanto.

– En algún momento me gustaría hacerlo.

– Deberías hacerlo. Es más, yo también.

Antes de irnos del restaurante, le dediqué una última mirada furtiva al individuo que había causado tal desenlace.

Desconozco cuánto hacía desde que su plato reposaba colmado de unos exuberantes sorrentinos, tampoco cuánto que el vino permanencía con la misma medida en la copa, que incómodamente reflejaba el flash de las irreverentes selfies que se tomaba.

A la mierda reflexión.

La rebelión de los zuecos

Años, no… décadas atrás, apreciaba los pies de mi madre y lloraba. No lo hacía particularmente por el rechazo inminente que cualquier pie mal formado despierta en cualquier cerebro trastornado, pues la genética había beneficiado a mi madre con la mejor estructura ósea dentro de la familia en cuanto a pies hablamos; lloraba porque vestía con unos zuecos blancos de suela de madera y agujeros diminutos. Eran un espanto.

Años, no… décadas después, cuando la moda de los 90 había (por suerte) quedado en la memoria, conozco, por un evento desafortunado de la vida cotidiana (ir de compras), una tienda de zapatos que además de alpargatas, sandalias, botas y que sé yo, ofrecía un objeto inerte, de goma y mal formado, que automáticamente catalogué como otro de los más grandes fracasos de la moda, y esperé que desaparecieran en no más de una temporada, ¿quién mierda iba a comprar un zueco, y de goma?

Una temporada más tarde, las famosas crocs no solo se habían diseminado de tienda en tienda, a cual modelo matemático de propagación de bacterias, sino que, a la siguiente temporada, ya disponían de local propio y habían en colores, formatos, estampados y gomas diferentes…

Definitivamente las crocs habían conquistado al mundo, pero no a mí.

Y yo aquí preguntándome… ¿no les saca olor a pata?

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