Ganador@s del Concurso Marzo 2018

¡Ahora sí!

GANADORA: Luna Paniagua de https://lunapaniagua.wordpress.com/

Tercer_lugar

Pueden acceder al recuento de votos desde aquí.

Vuelvo a decir, aquell@s que quieran que sus blogs/pseudónimos aparezcan en la descripción de los resultados, háganmelo saber.

¡GRACIAS A TOD@S!

Resultados del Concurso Marzo 2018

Este es el primer concurso en la historia del blog que supera la barrera de las 5200 vistas, eso quiere decir que rompimos bastante los cocos entre todos 😀 Así que muchas gracias a todas y todos aquellos que participaron con sus textos,  a quienes apoyaron el concurso compartiendo la iniciativa en sus sitios y a l@s fantástic@s autor@s que se prendieron a la idea.

Pero eso no es todo… también es el primero en tener un empate quíntuple.

GANADORA: Luna Paniagua de https://lunapaniagua.wordpress.com/

  • Segundo lugar: PARTICIPANTE 11 con 29 votos.
  • Tercer lugar: INDEFINIDO* con 28 votos.

VOTACIONES ABIERTAS AQUÍ (hasta el martes 03/04 inclusive):

 

RECUENTO DE VOTOS:

Aquell@s que no sean finalistas por el tercer lugar y quieran que sus blogs/pseudónimos/sitios aparezcan en la descripción de las votaciones, háganmelo saber.

Me alegra comunicarles que la CSI de Internet quedó muy satisfecha 😀

¡Hasta el próximo concurso!

Por una cabeza

Se nos van las últimas horas del concurso más reñido de la historia de este blog.

Si están al pedo, los invito a dejar su voto a través de un me gusta o comentario debajo de su texto favorito.

Abajo les dejo los links a cada uno ellos:

Votaciones abiertas hasta el 31-03

¡Finalizó el primer concurso del año con un total de 13 participantes!

Recuerden que los ganadores serán los tres textos que tengan la mayor cantidad de votos y se darán a conocer el Domingo 01/04 (en caso de empate se procederá a una segunda votación entre los finalistas).

Para votar, solo tienen que dejar su me gusta o comentario debajo de su texto favorito.

Abajo les dejo los links a cada uno ellos:

Bases del concurso aquí

Concurso Marzo 2018 – Participante 13

LA NIÑERA
La puerta enorme de madera oscura y lienzos góticos se abrió sin darme tiempo a tocar, miré el enorme vestíbulo, allí cabía sin problemas mi apartamento, estaba alucinando por lo que veía: enormes cuadros, ventanas con unas cristaleras de colores que al entrar los rayos de sol iluminaban la estancia como un arcoíris, una mesa donde podían sentarse al menos 20 personas cómodamente, en la que encima habían colocado un delicado jarrón de cristal y dos hermosos cisnes también de cristal.
La lámpara me pareció una de las cosas más bellas que había visto, lágrimas de cristal conformaban filigranas que los ventanales hacían que brillará y se llenará de color.
Justo en ese momento vi venir hacía mí un hombre alto, vestido totalmente de negro, su cabello Andrino, ojos azabache, todo en su figura impresionaba. Con una voz ronca se dirigió a mí: -debes de ser la niñera-.
Dije un tímido -sí- venga por aquí, me dirigió hacía unas escaleras inmensas, con unas maravillosas barandillas de madera, que al contemplarlas de cerca me di cuenta de que eran pequeñas figuras retorciéndose, me dio un pequeño escalofrío.
Paró delante de una puerta y la abrió, -pase por favor, esta es su habitación-.
Cuando me vi dentro parpadee varias veces, hermosa, llena de luz y con unos muebles que parecieran salir de unos cuentos de hadas, ¡Me encantó. Una sonrisa enorme cruzó mi cara al mirar al hombre que me había llevado hasta allí.
El muy serio me dijo: me llamo Carlos, si necesitas algo me avisas, en la cena conocerá a la señora.
Cuando por fin me quedé sola me dirigí al balcón y me quedé sin respiración, era bellísimo, con un estanque lleno de flores de loto, con tantas flores que se perdían, los árboles daban sombra a unas tumbonas. Daban ganas de bajar y leer un libro en aquel lugar que inspiraba serenidad.
Recordé no sé por qué las figuras de las barandas y me estremecí, se me vino a la cabeza los extraños cuadros, las figuras terribles que había pintadas, pensaron en la distinta decoración de la casa, como si hubiese sido decorada por dos personas distintas.
De pronto se oyó un grito aterrador, el corazón me dio un vuelco, me asomé al pasillo con cuidado y vi aquella mujer con los ojos rojos, la cara desfigurada y una figura esquelética, me miró y sonrió, aquella sonrisa te dejaba helada, cerré la puerta con cuidado, me apoyé en ella y pensé en irme pitando.
Jamás en mi vida había contemplado algo que me diera tanto terror, intenté tranquilizarme, suspiré hondo dos o tres veces y decidí pegarme una ducha y bajar a cenar.
Un pequeño golpe en la puerta me anunció la cena, bajé la escalera con un poco de temor, al entrar al comedor de nuevo me quedé sorprendida, parecía un salón del siglo XVIII lleno de esplendor, una mujer blanca como la cera vino hacía mi, me beso las dos mejillas y me susurro al oído: que buen color tiene niña… Todo el cuerpo se me puso erizado a pesar de la sonrisa que luego me obsequió.
Nos sentamos a la mesa los tres, el silencio dominó la cena, hasta que un grito gutural sacudió los cimientos de la casa, me estremecí y miré asustada y mis anfitriones, no podía creerlo, ¡Estaban tan tranquilos! Pensé: me voy, pero ya, salgo corriendo de aquí.
Me levanté con brusquedad, lo siento, creo que no me interesa el trabajo, salí del salón y subí las escaleras, abrí la puerta del dormitorio y allí estaba: un bebé de unos dos años, vestida de negro, el pelo del color del trigo y los ojos más rojos que el zafiro, las lágrimas me corrieron, pensé con melancolía en mi casa, tan segura, tan acogedora y supe que no la vería más.
Participá del Concurso Marzo 2018

Concurso Marzo 2018 – Participante 12

Oferta
Es época de rebajas,
salgo a pasear,
la melancolía se respira, se ve
en la mirada de aquellos/as
que tienen algo que vender.

Voy paseando tranquilo,
de paso miro a ver que puedo encontrar
a un precio que se pueda razonar.

Entro en un bar y allí estas tú,
con un café en la mano y un lienzo puesto al revés,
de tal forma que no se puede leer.

Salí de allí después de ti y allí te vi,
sentada en el escalón de una casa,
con el lienzo a tus pies en el que rezaba.

Vendo mi amor por no poderlo mantener.
A ti me acerque y te pregunte ¿Cuánto pides por él?
¿Cuanto me puedes dar? Preguntaste a tu vez.
Te puedo dar aquello que puedas necesitar,
cariño, comprensión, respeto, bienestar, pasión y estabilidad.

Eso es mucho más de lo que nadie estaría dispuesto a dar,
—me dijiste asombrada—
Eso es amor.
—te respondí con sinceridad—
Es intercambiar un amor por otro.

¿Sin pagar nada a cambio?
Como dice la canción.
El amor,
ni se compra,
ni se vende,
se da,
si se tiene.

Oferta tu corazón y yo demandare todo tu amor,
los dos pagaremos el mismo precio.

Subastaste tu amor al mejor postor,
no quise pagar,
por algo que en la vida,
se tiene que ganar.

Participá del Concurso Marzo 2018

Concurso Marzo 2018 – Participante 11

Un rayo de luz se cuela por la abertura de la cortina que cubre la ventana detrás del escritorio. Me gustaría imaginar que es un rayo de luna, siempre yo con mi mente romántica, pero probablemente sea solo la luz de algún reflector.
La música suena amortiguada por las gruesas paredes llenas de estanterías repletas de libros de todos los tamaños y todos los temas. Lo que suena parece estar en algún idioma extraño, quizás sueco, ya que mis amigos han invitado a la fiesta a una banda sueca. Se escuchan gritos de júbilo y celebración y eso no hace sino fastidiarme un poco. Debo ser la única persona en el mundo que organiza una fiesta como la que cualquiera soñaría y prefiere encerrarse en un despacho a tomar vino y fumar, acostado en un sofá, ahogándose en un mar de melancolía, torturándose con sus recuerdos. No sé si llamarle tortura o cariño a recordar.
Recuerdo esos momentos en los que era feliz y una sonrisa aparece en mi rostro. Recordar la felicidad es perseguir un espejismo que te da luz, intentar abrazar el aire que respiras.
No sé si ahora soy feliz. No lo creo. Trato de convencerme a mí mismo de que lo soy, pero mi alcoholismo progresivo y mi apatía hacia cualquier actividad en la vida, dicen todo lo contrario. No sonrío genuinamente desde la publicación de mi último libro El último copo de nieve, hace ya meses. Me basta pensar un poco para derrumbar el castillo de arena que intento edificar en mi cabeza. De momentos pienso que pensar es solo comenzar a construir la destrucción, los pensadores construyen el mundo y a su vez lo llevan a su inminente fin. Alexander Fleming descubrió la penicilina y salvó millones de vidas y al mismo tiempo hizo que las bacterias se hicieran resistentes a los antibióticos, creando así súper bacterias que ahora asesinan gente indiscriminadamente y todo por cavilar más de la cuenta. Pensar es encadenarse con grilletes de libertad. Definitivamente pensar construye un mundo a mí alrededor pero destruye mi mundo interior.
Qué triste existencia. A veces llego incluso al punto de la autocompasión.
Me frustra estar mal, pues tengo todo, absolutamente todo lo que siempre quise. Mis sueños, que parecían imposibles, se hicieron realidad.
Soy un escritor joven, adinerado, con varios best-sellers publicados por las mejores editoriales del mundo, de los cuales han producido películas increíblemente taquilleras. Soy la prueba de que se puede ser rico siendo escritor. Tengo varios negocios, una casa genial en París, en donde estoy ahora, en una fiesta increíble, con mujeres hermosas las cuales hacen fila por estar conmigo, conozco gente influyente, tengo fama, un carro deportivo, buenos amigos, una familia que se preocupa por mí, lleno de orgullo a todos los que creyeron en mí y cierro las bocas de todos aquellos que me menospreciaron e intentaron socavar mis ideales y mis metas, sin embargo, me siento vacío. Además, no la tengo a ella. La cambié por unos sueños que recuerdo tener desde que nací, pero que ahora no son nada si no los comparto con la chica de la que me enamoré.
Tuve la oportunidad de escoger y me escogí a mí mismo a pesar de amarla más de lo que puedo describir, pero no tenía la más mínima idea de que ella iba a aparecer así en mi camino y lo iba a sacudir de semejante manera. Definitivamente el amor no es para los soñadores ambiciosos.
Dicen que los sueños y la felicidad van de la mano, como novios enamorados, pero no, hay un enorme abismo entre ambos y pocos pueden verlo. La felicidad es el veneno de los sueños, una soga en el cuello de los soñadores, un punto y final en el párrafo de las metas, un eclipse en el cielo del porvenir, un ancla para tu paraíso personal, la felicidad te da una vida que te mata, pero sin ella ya estás muerto. Que irónica la felicidad, que irónica la vida, que irónica la ironía, que irónico yo, fumando ya mi sexto cigarrillo y descorchando mi tercera botella de la noche, mientras se escuchan gritos y diversión y una banda, ahora en francés, tocando en vivo en el patio de mi enorme casa. Ya no hago más que entregarme a una vida vacía, pretender llenar mis vacíos existenciales con actividades huecas como fiestas o firmas de autógrafos. Por lo menos entre tanto caos desarrollé la habilidad de falsear mi sonrisa.
Sonrío con amargura y le doy una larga calada al cigarrillo y un enorme sorbo a mi vino. Definitivamente era más feliz cuando tomaba ron barato en las calles de Venezuela que ahora que tomo el más caro de los vinos en Francia.
Alguien intenta abrir la puerta del despacho, pero está cerrada con llave. Insiste un poco más pero el seguro finalmente gana y desiste. Sonrío sin sentido. Observo el despacho a mí alrededor. Siempre había querido un despacho así. Aquí me encierro a escribir. La habitación es amplia y alfombrada. Una lámpara cuelga del techo, pero justo ahora está apagada. Está llena de estanterías y lienzos con bonitas pinturas. Hay un escritorio de caoba con un ventanal detrás. Sobre el escritorio está la computadora, artífice de mis manuscritos y en un rincón una máquina de escribir con función decorativa. También una pequeña mesa con un tablero de ajedrez y un juego de muebles de cuero.
Estoy acostado en el sofá de ese juego de muebles, pero me siento. El cuello está empezando a dolerme. Escucho gente llamándome. Que se jodan todos. No cambiaría ni un segundo de recuerdos por una noche de fiesta, ni siquiera de sexo. Me pongo cómodo y comienzo a conjurar mis memorias. Tantas tardes a su lado, mirando las montañas mientras caía el atardecer. Promesas sin cumplir. Noches de pasión. Besos, abrazos, caricias. Diez años enamorado de la misma persona. Comienzo a tomar sin medida y acabo toda la botella. Descorcho la siguiente. ¿De qué te sirve ser Lionel Messi sin un balón de fútbol o Jimi Hendrix sin una guitarra?
Tomo alcohol para olvidar, pero solo me hace recordar. Estoy a un paso de caer en las drogas fuertes.
Cierro los ojos y suspiro y cuando los abro de repente, la veo. Está ahí, materializada de la nada. ¿Producto del alcohol? Cierro los ojos y los vuelvo a abrir y ella sigue ahí. Me volví loco, no hay otra explicación. Está ahí con su metro setenta y tres de estatura. Su cabello castaño brilla a luz difusa del reflector, mejor que sea de la luna. Sus ojos alegres me miran con sorpresa, miedo y ¿felicidad? Su mirada sigue tan dulce como la recuerdo, sus labios tal cual los llevo grabados, su piel color crema luce pálida en la oscuridad. Si estoy alucinando, benditas sean las alucinaciones. Está ahí y me está mirando. Está ahí y no sé cuál es mi expresión. Está ahí y no sé si estoy ebrio o demente. Está ahí y en lugar de saltar hacia ella me estoy cuestionando si acudir a un especialista en la esquizofrenia. Está ahí y estoy nervioso, asustado. No puedo hablar. Intento hablar y lo único que consigo es vomitar. Vomito sobre la alfombra, sobre mis zapatos. Vomito todo lo que he comido y tomado, vomito como nunca he vomitado. Vomito por estar alcoholizado y por estar nervioso. Y cuando levanto la mirada ya no está ahí.

Participá del Concurso Marzo 2018

Concurso Marzo 2018 – Participante 10

Sólo Tú

Me encuentro en el parque al que soliamos ir, sentada en una pequeña banca de madera, miro a mi alrededor, todos parecen concentrados en lo que hacen, suelto un suspiro, mientras me pierdo en la melancolía que embarga tu recuerdo, muevo inquietamente mis pies, y siento que transcurren algunos minutos.

Por instinto levanto la vista, y allí vienes tú, con ese cabello despeinado y tus ojos café mirando a todas direcciones, sin concentrarse en ninguna. Algo pasa, detienes tu mirada en mí, y siento algo en el estomago, ni en mil vidas pensé en volver a verte, mi corazón empieza a latir con desesperación, estoy ansiando tu llegada.

La poca distancia que había entre nosotros se acorta, haces un gesto raro con tu boca, y yo no dejo de mirarte, no puedo si quiera intentarlo, ya estás sentado al lado mío, sonrío e intento decirte algo, pero antes de poder hacerlo , un beso de tu boca me detiene, tus labios empiezan a deslizarse sobre los míos, cual pincel sobre un lienzo, cierro los ojos y me entrego a este mágico momento, a la calidez de tu presencia.

Participá del Concurso Marzo 2018

¿Quiere hacer felices a tres autor@s y dejar contenta a una loca?

Participe del Concurso Marzo 2018 que organizamos junto a ell@s. Tienen oportunidad de enviar sus textos hasta el sábado 24 de marzo.

Si no quiere participar porque anda de bloqueo mental o simplemente malhumorad@, ayúdenos a propagar la noticia compartiendo la entrada del concurso por cualquier medio.

Todos los involucrados estaremos ilusionados, felices y agradecidos por la ayuda que nos brinden.

¡No sean chúcaros!