Ese maldito y estúpido ✔️

55 comentarios

Voy a dejarlo claro desde el principio: hablar de esto me pone de mal humor de una, y no hay mindfunless que valga, reiki a distancia o gatito de la fortuna que me saque del trance por un buen rato.

Las redes sociales actuales pervierten mi estabilidad emocional como no lo hacía antes el viejo y querido teléfono de tubo. Cuando alguien quería comunicarse con nosotros, independientemente de la persona que fuese, era muy sencillo ignorarlo, bastaba con dejar que el contestador desempeñara su tarea: él solito recibía el mensaje que de hecho solía ser algo importante o de genuino interés hacia la persona.

Hoy, el teléfono de tubo se ha convertido en un estorbo para aquellos que como yo, nos negamos a dar un salto de época. O sea, nos aferramos a tirar cualquier porquería que ya no sirva para nada y esperamos que el santo artefacto se convierta en un símbolo vintage lo antes posible, para mezclarnos con la juventud que evidentemente hemos olvidado en el correr de los años.

El objeto de mi malestar, radica en lo localizable que me he convertido a razón de comenzar a usar celular, y eso a personas como yo, «raritas» de fábrica , les molesta.

Y con usar celular, evidentemente aludo a WhatsApp, esa herramienta indispensable para estar al tanto de las últimas «noticias».

Resignada, admito que como consecuencia de la inmediatez, pareciera que la fiabilidad de la información durara lo que dura echar un polvo: 20 minutos si estás en pareja.

Me siento en el deber de admitir que, si no fuera por WhatsApp, nunca me hubiera enterado que se había cancelado un cumpleaños por lluvia, una comida por viaje o una entrega de estudio por merma del transporte público.

Hasta aquí pareciera que agradezco tener esta herramienta instalada en mi pedorro celular, pero no, la odio con toda mi fuerza porque la gente se descansa en ella, da por sentado que una tiene WhatsApp y si no lo tiene, le preguntan hasta el porqué. Acto tristísimo el de tener que indagar en las opiniones personales de la gente y no aceptar un punto de vista simplemente diferente porque no sea igual al tuyo.

Inspiro… 1-2-3, expiro… 3-2-1

Pero tal vez, lo que más me molesta, es que me obliga a ser sociable y localizable indistintamente de la persona que tenga guardada en mis contactos.

Todos los contactos de mi teléfono pueden ver mi estado de conexión a no ser que los bloquee, pero todos sabemos que cuando alguien bloquea a otro, es una relación perdida para siempre, o casi.

Por eso desde acá, quiero hacer una solicitud a las mentes brillantes que diseñaron esta arma mortífera binaria: que pongan la opción para que el propio usuario pueda figurar en línea o no, independientemente de si los datos del teléfono están activados o si tiene o no confirmación de lectura… así personas locas como yo podrían enterarse de lo que sucede en el mundo, sin ese maldito doble «check» chismoso que me deja en evidencia de todos mis actos, indistintamente si es o no la acosadora de mi madre rompiéndome los ovarios.

Muchas gracias

Plural: 55 comentarios en “Ese maldito y estúpido ✔️”

  1. jajajaja Ánimo, bonita!! Como tú quedan pocas 😉
    Yo tuve que establecer límites y no acepto más de tres grupos. Es insufrible!! Además, los tengo silenciados (tanto notificaciones visuales como sonoras) y también tengo quitado lo de la última conexión. Nadie puede ver si hacía dos minutos estaba en línea.
    En fin, hay que usar la herramienta, sacar provecho de ella, adaptándola al máximo a nuestros intereses y necesidades.
    Abrazote, Pau 🙂

    1. ¿Quieres decir que estamos en peligro de extinción? Lo único que faltaba… ¿se fundió la fábrica de neuróticas?
      Justamente eso es lo que me molesta, tener que adaptarme yo a una herramienta informática hecha para nosotros y que factura para otro.
      Tengo todas esas funcionalidades activadas, pero el estado de online no cambia. Yo quiero algo como la PS4 que tiene modo offline 😁

  2. Por fin alguien que me comprende, lo que más me molesta son los grupos en los que algunos necesariamente tengo que estar ahí, pero me desesperan. No soy para nada sociable y quisiera más bien ser invisible. Un beso y abrazo querida Paula!

  3. Jajaja, Paula, esto es un llamado para los antisociales antitecnológicos (o una de las dos, quien sabe)! Pero es curioso cómo la gente se siente identificada ante los efectos del Whatsapp. Me sorprende lo que hayas podido durar sin tener que usar el teléfono celular… mis respetos! Conforme pasa el tiempo, el uso del teléfono móvil se plantea más como una necesidad indispensable: hay que estar disponibles siempre, cuando sea y donde sea. Pero no es el tema, como bien dice Lídia, puedes sacarle provecho al pack de herramientas que tiene la app: desactivar la última conexión (que es un respiro considerable) y desactivar el famoso «visto» (que es otra buena bocanada de aire). Lo del doble check, eso sí ya no sé, esto de la tecnología me da pereza, pero puede que haya un método, quién sabe! ¡Ánimos! ¡Un abrazo! <3

    1. WhatsApp es un servicio que tiene sus limitaciones y claro, podrían decirme que soy libre de no instalarla, pero quién le dice a mi profesora de clase que use otro medio para dar comunicados oficiales.
      De a poco me estoy volviendo arcaica, Mocca, no puedo evitar pensar en los tiempos de antaño jajaj
      Besote

  4. En cuanto encuentre el celular, voy a quitar todas esas cosas que decís, que tanto pueden dar la tabarra. ¡Y luego voy a buscar un grupo en el que me acepten! «Paquesejoroben» Un besazo.

      1. No puedes imaginar la ilusión que me hace obtener la doble pertenencia cultural. Es ver cumplido el sueño de mi juventud. Un besazo, que digo? Esto hay que celebrarlo que leñe. ¡Qué sean dos besazos!

  5. Hace dos días apagué el móvil y me sentí libre y feliz 😀 La gente no se percata de lo enganchada que está a ese invento del demonio. En mi caso, no tengo Facebook ni Instagram. Sólo uso Twitter, pero no tengo la aplicación descargada en el teléfono. Y respecto al WhatsApp, contesto cuando quiero, aunque es cierto que puede ser muy molesto en cuanto a temas académicos o laborales.
    Ánimo, Paula; yo también soy de los tuyos.
    Un abrazo.

    1. Uno llega a eso, a tener que desconectarse para que les respeten los espacios de intimidad y no debería de ser así. Estamos en una era en donde el sentido común es el menor de los sentidos y hay que recurrir a palabras drásticas para que la gente entienda lo que es la privacidad.
      Lo que más me indigna, es que son personas que me superan en edad y algunos hasta tienen hijos, entonces a veces me pregunto qué clase de comportamiento les están transmitiendo a sus vástagos. Lógico que el problema es mucho más amplio que todo esto. Imaginate lo lejos que estamos nosotros dos geográfica y culturalmente pero sin embargo, podemos entendernos en un par de párrafos.
      Abrazo

  6. ¡Jajajaja, que bueno! Tampoco me gusta mucho WhatsApp, solo estoy en un grupo, no se me ve en línea y si sigo así, que me pone de los nervios que me vigilen, hago como mi amiga, ella tiene el doble check quitado, la verdad cuando hablo con ella, no sé si me ha visto o no. Pero esta super bien.
    Besos negri.

    1. Es que es verdad, Mary, hay gente que parece que te vigilara y una se vuelve un poco paranoica, como yo.
      Puedes creer que una profesora me mandó a hacerme un Facebook para enterarme de las noticias del la universidad? Naaaah, me tuvo que escuchar ciertamente jaja Por suerte aprobé el curso igual.

  7. ¡Cuánto me alegra vivir adentro de mi tupper! Me vino como un ataque de ansiedad de solo leerte, así que la experiencia te la regalo.

  8. Para rarita yo, sigo usando un celular de teclas y pantalla bicolor, que sirve sólo para responder llamadas ocasionales y urgentes. Alguien me preguntó una vez que cómo había podido sobrevivir treinta años sin «smartphone» y sin coche. Después de un suspiro (o resoplido) respondí: «pues así, ya ves»… Reconozco que soy una excluida porque no me puedo enterar de muchas cosas que se avisan por whatsapp. Ni hablar, jajaja.

    1. Lo bien que hacés, es un ruido constante… pareciera que las conversaciones nunca finalizaran y carecen de profundidad. Es más te digo, se vuelve contagioso así que no intentes acercarte a menos que sea razón de vida o muerte.

    2. Yo cuando me compré mi móvil, la dependienta me dijo que el antiguo ya no se fabricaba. Básicamente, hacia llamadas y punto. Ahora lo uso para todo (ahora escribo desde él). Pero en vacaciones reloj y teléfono lo suelo dejar juntos y no los miro.
      Con respecto al whatsapp… Detesto las conversaciones kilométricas que se podrían resumir en un minuto de llamada. Y por supuesto… los audios😱

      1. Bueno, te voy a decir que la dependienta te dio un gran consejo, prácticamente dijo que conservaras ese móvil antiguo que puede no valer nada al momento pero que con el tiempo se cotizará como una reliquia (por eso yo guardo mi viejo y querido Nokia 1100).
        ¿No parece irónico que durante vacaciones, cuando «tendríamos» que ser seres más sociables por la disponibilidad de tiempo, nos vuélvamos más «anti» que nunca? ¡Yo soy igual!

  9. Yo llevo una temporadita desconectada y la verdad que es necesario para desintoxicarse… a pesar de que los hay que siempre acosan hasta la saciedad 😔 un besiño Pau.

  10. Últimas noticias: El indomable destaca en primera plana: Atentado contra la intimidad suprema. Su celular podría tener encendida la cámara mientras usted permanece en el cuarto de baño. Se han detectado miles de imágenes escatológicas en la página https: //tuponeselaroma. com

  11. Totalmente de acuerdo.
    Cuando la familia me obligó a tener guasá, vinieron las primeras discusiones. Me inscribían, sin yo pedirlo, en mil grupos. Claro, la primera vez que me iba, me volvían a inscribir pensando en mi habitual despiste y torpeza. La segunda, se mosqueaban y la tercera me tachaban de asqueroso. Pues sí, lo soy. Para mí chatear es tomar chatos con los amigos. Y si no te gusto, ahí tienes la puerta del guasá. Estoy en cuatro grupos y no necesito ninguno más. Y si no le das al laic, me la refanfinfla, ¡pardiez!

    1. La gente parece olvidar que uno en directo o no, mantiene la misma esencia. Qué se piensan, que por tener guasá una se vuelve simpática de repente! Sentite comprendido desde esta herramienta bloguera, ¡hagamos un grupo nuevo: «Los incomprendidos de whatsapp»! 😂

Deja un comentario