Situaciones Incómodas #11

37 comentarios

Publicas un libro que se vuelve viral bajo un pseudónimo (ya todos quisiéramos, ¿no?) e intentas mantener el anonimato, pero resulta que una persona cercana a ti sospecha de tu identidad secreta y te pregunta si eres tú.

¿Qué haces?

A) Intentas distraer las especulaciones de esa persona esperando que se olvide de lo que te preguntó saliéndote por la tangente.

B) Depende de quién sea evalúas la posibilidad de confesarle tu identidad.

C) Lo niegas totalmente, le dices que no te gusta la literatura y que ni siquiera puedes escribir bien tu nombre. ¡Cómo se le ocurre!

D) Lo amenazas con que si revela tu identidad confesarás los más oscuros secretos de su vida, mientras pones cara de psicópata y muestras los dientes.

Esto no tiene nada que ver con Retorcida que ni es viral ni sé quién esa pesada de Paula De Grei. Ahora por favor salga de mi patio.

Plural: 37 comentarios en “Situaciones Incómodas #11”

  1. Creo que la A levantaría más sospechas. El que tiene el don de desviar y esquivar tan bien una pregunta de esa manera seguramente sería capaz de publicar un libro de tal reconocimiento. Me voy con la C. Con mi torpeza natural, seguro me la creen. 🙂

      1. Jajaja. Viva la torpeza que por cada vaso que rompemos, es una excusa más para no lavar los platos; cada camisa que se nos rasga, es una excusa para comprarte una nueva.. la verdad es que llevamos varios pasos en falso delante del resto.

        ¡Saludos!

    1. Puede que si desconfía fuera una persona que realmente se interesa por ti, en eso tenés razón. «Te voy a decir quién soy, pero primero vas a firmar este contrato de 758 páginas con tu sangre muajajaja», ¿algo así?

  2. Descartado el envenenamiento casual. Incluso el secuestro con petición de un enriquecedor rescate. Incluso ante la presentación de pruebas evidentes, siempre cabe la expresión habitual: ¡Querida, esto es lo que parece y ya me gustaría a mi ser una escritora tan excelente como tú! O sea que le devuelves el marrón y difundes por todos lados que ella es la autora del libro, recomiendo comenzar por el portero del edificio y el camarero que le sirve el café, pero siempre anteponiendo un: No se lo digas a nadie, pero Fulanita ha escrito una novela muy divertida que te recomiendo comprar. Además, con el misterio, el incremento de ventas está asegurado. Hala un besazo.

    1. No pero si yo te quiero de asesor, no vuelvo a firmar un contrato hasta que lo hayas leído y analizado.
      Un artilugio de lo más inteligente, te sacas la etiqueta y propagas la mentira originando más compras. Un negocio redondo, no hay cómo perder. Esa, besote!

  3. Es curioso, pero yo tuve un problema con una persona en Twitter hace unos años solo por preguntarle si su verdadero nombre era Verónica, y no te imaginas el lío que me montó… El anonimato en Internet hay que cogerlo con pinzas, porque cualquier persona curiosa y con un mínimo de inteligencia puede averiguar quién eres, por eso no soy amigo de las falsas identidades.
    Dicho esto, yo abogaría por la B), pero pidiéndole que guarde el secreto.
    Un abrazo.

    1. Entre el anónimo, el pseudónimo y la falsa identidad, lo que realmente me preocupa es el último, ¿te imaginas que alguien se haga pasar por ti por ahí?
      Ya me dieron ganas de anidar en el medio del campo lejos de las radiofrecuencias.

      1. Pues si te soy sincero, nunca me lo he planteado, puesto que mi vida no es tan interesante como para que otra persona tenga el deseo de suplantar mi identidad 😅 Ventajas de ser un soso que prácticamente no sale y que prefiere ponerse a leer jajaja

  4. Me inclinaría por la C, pero como soy bastante mala actriz, seguramente no colaría, por lo que intentaría la A, hacerme la desentendida, por la misma razón de antes, seguro que no me saldría bien la jugada, así que tendría que echar mano de la B y si no se avenían a mantener el secreto, pues no quedaría más remedio que poner en marcha la D…
    Aún así creo que ninguna me serviría, porque se pilla antes a un mentiroso que a un cojo, dice el refrán.
    Un abrazo.

    1. Con intentar no se pierde nada
      y poner en práctica todas las opciones
      nos brinda información para futuras situaciones (me salió hasta en verso y eso que es tarde).
      Te entiendo, Estrella, a mí también me cuesta poner cara de póker, pero no pierdo las esperanzas…
      Otro abrazo para vos.

  5. Sería algo así como la A. Aclararía que se trata todo de un lamentable malentendido, que quizá mi nombre le suene del prólogo de algún otro libro célebre pero sin relación alguna, orinaría a su alrededor estableciéndome como el alfa de la situación y me alejaría caminando marcha atrás sin romper el contacto visual.

    1. Ya sabía yo que me faltaba algo en esta ecuación. Óscar: te llevas el premio galardonado con tu mismo nombre por tu respuesta. Te felicito. Ahora solo necesito conseguir el cono femenino para no tener que bajarme los pantalones en público.

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