Concurso Fin de Año – Participante 15

Esta Vez

He aguantado muchas veces tu relato, y otras tantas me he mordido la lengua, pero esta vez no estoy dispuesto a hacerlo.

Yo no te perseguí por las esquinas hasta acosarte de tal modo que no tuviste más remedio que concederme una cita. Es una absurda tergiversación de la realidad. Simplemente todas tus amigas me pidieron que fuera amable contigo, a pesar de tu endiablado carácter.

Yo no te escribí tres estrofas de un poema de amor. Es completamente incierto. Simplemente me pasaron la letra de una de las canciones que debíamos tocar en aquel concierto de pueblo, porque soy un completo desastre y se me olvida hasta mi apellido.

Yo no te envié ramos de flores a tu casa. Es una estúpida invención. Tu padre fue al vivero, compró docenas de tiestos, le regalaron unas flores y te contó esa milonga continental para intentar que saliera contigo, porque sabes lo mucho que me aprecia.

Yo no me interpuse en la relación que tenías con aquel tarado. Nada más lejos de la realidad. Es que era tan estúpido que no estaba seguro de si estaba saliendo contigo o con tu hermana, y por miedo a meter la pata, simplemente dejó de verte.

Yo no pagué a tu hermana para que dejara abierta la puerta del garaje y que me colara en tu casa aquella noche. Ni de lejos. Al pasar por tu casa de vuelta de tomar una copa con los amigos, observé la puerta abierta, me asusté e intenté avisaros para que la cerrarais.

Yo no estaba eligiendo anillos de compromiso para ti cuando viste el catálogo. Una absoluta falacia. La revista que estaba ojeando se abrió casualmente por esa página, como podía haberse abierto por la de modelos de lencería. Y antes de que lo digas, no, tampoco hubiera sido intencionado.

Yo no elegí plaza en la misma Universidad que tú. Ni de broma. De hecho, yo elegí primero, porque mi nota salió antes. Tampoco creo que tú lo hicieras intencionadamente, simplemente sucedió.

Yo jamás quise casarme contigo. Ni por un segundo. Pero cuando me dijiste que estabas embarazada de seis meses, de todas las opciones que se me ocurrieron, con mucho esa fue la peor que podría haber elegido, y por eso lo hice.

Otra cosa es que en algún momento me haya arrepentido de salir contigo, de meterme en tu cama, o de casarme contigo. Volvería a hacerlo mil veces. Y habría hecho todas esas cosas de las que me acusas, y si no lo hice, fue porque no se me ocurrió. De haber tenido suficientes luces, te habría enviado flores, habría sobornado a tu hermana, te habría comprado un anillo de diamantes.

Pero, ya es tarde para todas esas cosas. Por eso, déjame que te escriba al menos las tres estrofas:

Implicado en todos los procesos de tu alma

Diluido en todos los fluidos de tu cuerpo

Extendido en la superficie de tu piel

 

Navegando en el pozo de tu calma

Asustado como un perrillo pequeño

Bordeando las comisuras de tus labios de miel

 

Poseído del influjo de tu aura

Deleito todos los segundos del reloj

Que estoy en contacto contigo

 

Info sobre el Concurso aquí

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