Una noche como cualquiera (microrrelato)

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Ya era tarde y estaba cansada de montar guardia durante todo el día.

—Che, ¿te molesta si descanso un rato? —le pregunté ya un poco adormecida.

—No, para nada Pao, descansá que yo me encargo —dijo con firmeza y determinación.

Cerré los ojos y Julia quedó despierta; una vez más, ella se haría cargo de la limpieza del lugar, mientras que yo dormía plácidamente dentro de los confines de su imaginación.

Finalmente, sonó el despertador a todo trapo, y sin tomarme el tiempo para despedirla, la mandé a dormir… como tantas otras veces lo había hecho durante toda mi vida.

Este microrrelato va dirigido a todos los inconscientes encargados de cuidarnos mientras dormimos. ¡Buen trabajo!

Plural: 26 comentarios en “Una noche como cualquiera (microrrelato)”

  1. Otra entrega de la saga “Microrrelatos de Paula que hay que leer 5 o 6 veces porque siguen apareciendo detalles de abajo de las piedras”.

    Muy bueno muy, me encantó. Pero… ¿quién es “Pao”?

      1. Uhhhh… ¿campaña de expectativa? Si no fuese un analfabeto del internés, pondría un dibujito de esos con un muñequito comiento pop.

  2. Es muy original Paula, dice Ironia que a todas les gusta encontrar alguna caja de bombones de licor en el recibidor de los sueños, para hacer más llevadera la ingrata labor de barrer las sobras de los sueños. Un beso.

  3. Feliz finde Paula, y a todos los lectores de este interesante y curioso blog. Yo también tendré que vigilar que hace el mío, ya que por la mañana me encuentro unas cosas escritas que no recuerdo haberlas escrito yo… Y te digo amiga que no es broma. Besos.
    Adelina

    1. Habré leído algo de él en tu sitio?
      Si no es así me encantaría hacerlo.
      El mío la noche pasada, o Julia como yo le llamo, me hizo soñar con un rico cheesecake… si me conocerá.
      Abrazo grande.

  4. El problema es cuando el subconsciente empieza a gritar ante el barullo que tiene que recoger, se queja y se queja entre palabras malsonantes y, finalmente, te despierta diciendo que, «si quieres la casa ordenada, te la ordenes tú o le subas la paga»…

    1. Lo que pasa es que hay cosas que él mismo no puede arreglar y te lo hace saber. Ahora, de querer ignorarlo se puede, conozco una pastillita de receta «verde» que funciona de maravilla…

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