Comerse los mocos: una solución monetaria

La última vez que llevé a mi hijo a control, el pediatra me rezongó delante de él por no permitirle que se hurgara la nariz y se llevara los mocos a la boca.

Resulta que el médico terminó dándome cátedra sobre lo saludable de que el niño adquiriera esa desagradable costumbre que tanto tiempo me había empeñado en corregir, alegando que los mocos previenen las caries, refuerzan el sistema inmunológico y sirven como asistente contra las úlceras… ¡Cómo si yo tuviera que saberlo! Inaudito…

Ahora no solo he perdido toda autoridad de decirle a mi hijo que no se saque los mocos, sino que también tengo que incitar a que se los coma… Es que tampoco quiero tener que gastar una fortuna en el dentista.

 

39 comentarios en “Comerse los mocos: una solución monetaria

  1. ¡Ayuda!

    Creo que hice algo mal y se me pegaron las muelas como cuando se muerde muy fuerte un caramelo de dulce de leche. Estoy preocupado y no sé a quién llamar.

  2. Pues… no sé yo… qué decir…
    Pero al pensar que en las mucosidades quedan retenidos ácaros, polvo, suciedad y demás, evitando que se cuelen al organismo… 🙂

Deja un comentario