:

La verdad es que por más aleatorio que resultaran los hechos, me perseguía hacia donde mirara, todos los días, acechándome en los restaurantes, en la clase, cuando lo tenía entre manos y hasta en mi muñeca. Siempre eran las 17:17.

15 comentarios en “:

  1. Por favor espero que esto sea simple fición y no algo real, porque si lo es, te estamos perdiendo de a poquito. Cuando querés acordar terminás como Jim Carrey en 23.

  2. Leía el post y consulté el reloj, eran la 17:17. En el autobús de la línea 17 que circulaba frente al número 17 de la avenida 17 de Mayo viajaban 17 personas, Entré en la adminstración de loterías y sólo quedaban 17 boletos del 1717. No me gustan los primos dije y salí sin adquirir ninguno. Un abrazo.

Deja un comentario