Situaciones Incómodas #5

55 comentarios

El niño problema

Volar…  volar te pone los pies a más de 300 metros sobre el suelo.

Volar es una sensación magnífica para algunos, y por supuesto de mierda para otros.

Pero… ¿Qué pasa si tuviste la mala suerte de que te toque el asiento con «el niño» detrás?

En un principio, en el despegue, «el niño» pasa desapercibido por toda la conmoción general que implica uno de los momentos más peligrosos de su trayectoria: oídos tapados, estruendos, alguna maleta o botella que se cae, algún señor que se marea, otra señora que ronca.

Media hora más tarde, «el niño» ya no es un niño, sino una bestia que a gritos y patadas te perturba a ti, y al resto del avión. Pero eres tú quien soporta las turbulencias de sus pies rebotando en el respaldo mientras las miradas de unos cuantos afortunados rotan en tu dirección con la mayor de las condescendencias.

Por otro lado, concluyes, sin mucho esfuerzo, que los padres son unos completos inútiles. Es decir, los escuchas diciendo:  «Ya ya, venga chiquillo, cálmate», una vez, dos veces, y tres y veinte veces el mismo método sin lograr ningún éxito.

¿Qué haces?

A) Le pides a la azafata si puede cambiarte de asiento. No estás para esos trotes.

B) Le sugieres a los padres que ejerzan su autoridad como corresponde, y le prometan al niño una tableta de chocolate de 1 kilómetro de largo si hace falta con tal de que se calle.

C) Te das la media vuelta, y sin comerla ni beberla, le metes tu dedo en la boca, el cuál previamente habías mojado en el escocés que te estabas tomando. Dicen que ayuda…

D) Te sumas al niño y empiezas a llorar tú también. ¡Qué se joda todo el mundo!

*Otras Situaciones Incómodas aquí.

Plural: 55 comentarios en “Situaciones Incómodas #5”

  1. La opción d es gloriosa. Es como ese anuncio en el que la madre se tira por el pasillo del supermercado con un berrinche de aúpa y el crío se calla con cara de vergüenza 😀 😀 😀

  2. Jajaja 😂 Yo me sumo a la rebeldía y monto una pataleta!! Aunque es posible, que al llegar al destino me esperen los asistentes de un manicomio con una camisa de fuerza!!! 😅😅
    Ahora en serio, yo me giro hacia el niño y le pego un rollo sobre el respeto y la mala educación… seguro que se duerme del aburrimiento 😉
    Un besazo, Pau!! 😘

  3. ahahha Pues si, todo va muy bien, los niños son muy cuchis y demás… Hasta que se sienta uno en el asiento trasero… Y ya no son cuchis nada… Se convierten en pesadilla… -.- Siempre, siempre SIEMPRE me pasa… Es increíble pero mi suerte atrae ese tipo de casos en los viajes largos…

    Creo que tambien me voy por la opción D.. Me pondré a llorar yo tambien para la ´próxima… ajajajja Que se jodan todos!

    Saludos Paula!

  4. Yo creo que ninguna de las opciones me parecerian bien, pero si tuviera que elegir, exigiría la A, el resto de las acciones son muy descabelladas y bueno yo más bien intentaría entender el mal momento que están pasando los padres y colaboraria de alguna forma para que el niño estuviera más tranquilo. No olvidemos que es un niño y que no puede quedarse quieto casi nunca. Hay que tener paciencia. Besos a tu alma.

    1. Lógicamente uno tiende a colaborar en esas situaciones. Dudo que me ponga a llorar como una marrana junto con la pobre criatura, y encima contribuir al descontento general.
      De todas formas, también creo que un padre tiene que tener la suficiente destreza y estar preparado al menos, para cuando se presentan este tipo de situaciones, más que nada por control de daños :P.
      Además, si todos pidieramos cambio de asiento por un niño no habría avión que alcance… Tienen una voz tan finita como angelical.
      Abrazo.

      1. Jajajajajajaja, lo que pasa que yo jamás he viajado en avión, pero recuerdo un viaje en autobús con mi hija pequeña, que era hiperactiva, tres horas en el autobús, hasta cierto momento me dieron resultado ciertas distracciones, juegos, etc, pero llegó un momento que me era imposible. Había una chica detrás, y estuvo ayudándome a entretenerla, la chica con una gran paciencia y cariño. Se llama Monse, hicimos una gran amistad en nada de tiempo, de todo esto hace ya unos trece años y todavía mantenemos esa amistad. En fin ahora ella tiene un niño, me pregunta por Estíbaliz, mi hija siempre, intercambiamos fotos. Creeme que yo tengo tres hijas, y a la peque era muy complicado mantenerla quieta, no es fácil. Por eso un poco de paciencia se agradece siempre. Besitos.

  5. La d es la mejor opción sin duda jajaja. Aunque aquí la que suscribe da fe de que en los vuelos los hay peores que los niños, cuando un adulto molesta a veces es peor, basado en hechos reales 😉

    1. Un adulto desubicado vale por 3 niños de seguro. Primero porque no respeta las reglas básicas de conducta y segundo por egoísta.
      Pero bueno, mejor me callo que nos van a terminar pidiendo perfil psicológico para subir a los vuelos :P.

  6. Me gusta la D. Es más, me pondría de acuerdo con mi novia para que haga un intento por calmarme, pero que sea bien evidente que no le pone demasiadas ganas. «Ya ya, venga Oscar, cálmate».

    Esto me ha tocado demasiadas veces ya, tanto en avión como en bus, y he descubierto lugares muy oscuros en mi alma, muy oscuros. Recientemente vi a un padre haciendo lucha libre con un niño en el asiento de al lado ya que, al parecer, era la única alternativa viable en ese caso. Imaginé con tanto anhelo al conductor invitándolo a descender del vehículo en movimiento.

    – Pero… estamos en movimiento, ¡es peligroso!
    – Lo siento caballero, tenemos un horario que cumplir y los pasajeros no están a gusto, gracias por viajar con nosotros. ¡Adios!

    (Nótese que en la fantasía el niño permanecía a bordo, tampoco soy un desalmado).

    1. Y cuando pensaba que la única delirante era yo… aparece Oscar y la remata.
      Dejame decirte que admiro tu capacidad de síntesis y resolución de situaciones incómodas.
      ¿No sentís en esas circunstancias ser el único desconforme con la escena? A mí me pasa.

      1. Agradezco el honor, aunque no creo merecerlo, especialmente en comparación a ustet.

        En cuanto a su pregunta… por momentos, pero luego me doy cuenta que el resto se siente tan molesto como yo, sólo que nadie se anima a invitar al caballero a descender del vehículo por la puerta de emergencia en pleno vuelo. Siempre he creído que se debe a lo vanidoso del ciudadano común. Ojo, a mi tampoco me gusta despeinarme a cause de la turbulencia, pero hay situaciones que lo ameritan.

        Ahora, si se debe a la molestia en los oídos a causa de despresurizar la cabina, lo entiendo. Eso haría que todavía más niños empiecen a patalear. Tampoco es cuestión de empeorar las cosas. En ese caso es preferible anestesiar al padre y al niño al mismo tiempo, cosa que no se puedan defender.

  7. Juasssssssssss
    Mira, yo me vuelvo y algo les digo a los padres aunque les moleste ¿sabes por qué? Porque yo he viajado con mi hijo cuando este tenía un año, y dos, y tres y cuatro y cinco y seis y ………………y ya está, a los seis me establecí en esta ciudad jajajaja …………pero lo que te quiero explicar es que era en vuelos largos, de horas, y mi hijo jamás dio patadas ni voces, ni molestó a nadie, al contrario, todo el mundo me decía que era un cielo de niño, pero lo era porque su madre, yo, me esforzaba en que estuviera entretenido y un niño entretenido no molesta a nadie, pero claro, hay que querer esforzarse y no dejar que los demás sufran a tu niño para estar tu cómoda y tranquila.
    O sea, que me vuelvo y les pido a los padres que el niño deje de dar patadas y si me replican les meto este mismo rollo que te he contado a ti jaja
    Besines, Paula, como siempre eres divertidísima y espontanea.

    1. ¡Una madre ejemplar!
      No lo podría haber dicho mejor María. Los padres son los responsables de sus hijos por más tolerancia que podamos tener el resto bajo las circunstancias.
      «Querer esforzarse» es la palabra clave.
      Gracias por tus palabras y aporte como siempre.
      Un abrazo grande.

  8. Opción E. Aprovecho mis conocimientos técnicos, calculo el peso del niño, recuerdo a los padres que los frutos secos son muy alergenos (para que ellos me comenten que el angelito está sano como un roble y no tiene alergia a ningún producto), pido dos zumos a la azafata, y en uno de ellos deposito la cantidad apropiada de diazepam. Invito al niño a zumo, y media hora después reclino el asiento y a dormir.

  9. Como no hay un opción E que sería llevar al crío a la zona de equipajes y atarlo a las maletas me quedo con la D, la rabia y la impotencia le hacen saltar las lagrimas a cualquiera.

      1. Jajaja. Si me toca uno así lo ato con la mascarilla de oxigeno al asiento o ala del avión dependiendo de como me coja en ese momento. 🙂

  10. ¡Con la opción D) me has ganado! Jajajajaja. La verdad es que a mí me ha pasado eso muchas veces, pero en el cine y con gente adulta. Así que, conociéndome como me conozco, abogaría por la opción B), pero que no le prometan chocolate, sino que tengan un poco de respeto y piensen en los demás pasajeros.
    Un abrazo.

  11. ¡Me lo has puesto difícil! Creo que cojo la opción B , pero ni chocolate ni na de na. Me dan horror esos niños maleducados y esos padres que no dicen ni mú, y en el cine…Te toca un niño así y dan ganas de matarlo. «Asesinato en el cine» jajajaja, que mala soy por dios. Un abrazo para ti

    1. Entiendo y comparto tu frustración.
      Mira si yo de chica me iba a comportar así… no me convenía en absoluto. Quietita y calladita cuando correspondía.
      Ojo, no quiero decir que sea lo correcto, simplemente no molestaba al resto.
      Abrazo grande.

  12. No puedo, de verdad que he releido innumerables veces las cuatro propuestas. ¿Pero diganme quién pude desperdiciar la oportunidad de soltar una buena pataleta? La D por supuesto. Un beso.
    Otra vez le dí al email, creo que el sistema no me tiene gran aprecio.

      1. Podría ser que Trump nos considere enemigos potenciales? Hay que luchar y perseverar. FIP. Frente Irónico Popular. Un paso al costado!!

  13. Yo tengo una suerte característica que siempre cuando viajo, me pasa eso. No hay con que darle.. Hasta me pasa en el cine!
    Yo la que hago es darme vuelta y mirarlos con una cara (mirada de piedra horrible jajajaja) que se dan cuenta que realmente me molesta y eso suele funcionar. En el cine tiro la butaca para atrás para que pare de patear jajaja
    Un beso Pau! 🙂

  14. Jajajaja, viajo tanto que tengo esa «suerte»; siempre me toca un niño a mi lado, detrás o adelante. Inmediatamente pido cambio de asiento. No lo pienso dos veces, simplemente porque ya lo he vivido tantas que voy «preparada» para el asunto. Cuando me toca en un bus hago exactamente lo mismo. Hay padres y padres, pero aunque le pongan la mejor voluntad, yo amo viajar (estar en el transporte que decido para mi viaje), y elijo que sea un placer, no un suplicio. Esa es mi elección, como la de otros, viajar con sus hijos (por supuesto que me refiero a gritos, patadas, llantos que duran horas, etc).
    Abrazo, Paula!

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