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32 comentarios

Me preocupa la falta de honestidad en la gente.

Me preocupa la hipocresía que desparraman entre sonrisas.

Pero más me preocupa estarme volviendo indiferente.

Plural: 32 comentarios en “… ”

  1. No te preocupes porque te estés volviendo indiferente, a veces es el único antídoto contra la gente hipócrita que a todo te responderán con una sonrisa y quedando bien para volver a hacer sus mezquindades.
    Quiero que sepas que me mimetizo totalmente con esto que has escrito, a mi también me ha pasado.
    Abrazo querida 🙂

      1. No sé si es cuestión de costumbre, querida Paula, pero sí sé que a veces hay que hacer el esfuerzo de que no nos afecte y seguir comportándonos honestamente a pesar de estar rodeados de esa falta de honestidad que, como una persona de buenos sentimientos que eres, notas.
        Y sí es verdad que en ese proceso de autoinmunizarse llega un momento en el que te asustas y dices ¿ será que me estoy volviendo como ellos? Pero no es eso, es simplemente la autodefensa natural . Mientras no pierdas tus propios valores no tienes nada que temer.

        Justamente ayer hablaba con una amiga que me asustan esas personas que cuando las cuestionas te dicen » confía en mi» …» esto es una cuestión de confianza» …. Ninguna persona honesta necesita reclamar con palabras aquello que sus actos no generan, la desconfianza no es culpa del que desconfía sino del que tiene un comportamiento insuficiente para generarla.

        La parte buena es que se aprenda a diferenciar muy bien la paja del grano ( no sé si conocerán el dicho pero por el contexto se entiende, verdad? )

        Abrazo 🙂

      2. Exacto, una persona que proclama ser digno de confianza o respeto, a mis ojos pierde toda credibilidad también.
        María, olvidé decirte que ya tengo tu libro.
        Abrazo grande y buen lunes.

  2. Para mi ser indiferente no es el problema, para mi el problema es caer inadvertidamente en el mismo juego que criticamos. Debemos estar siempre alerta de no permitir que la rutina termine moldeando nuestra mente y más aún nuestro corazón.

  3. A veces no sé lo que es peor: pasar y que te resbale todo o liarte la manta a la cabeza y matarte con el mundo. No puedo decir que es mejor o peor,pero hay días que me llevan tanto los demonios que no soy capaz de ser indiferente.
    Un beso grande

    1. Es que a veces pienso que armarse de paciencia es la solución, pero a su vez sé que no, y entro en un desequilibrio filosófico en que si me hago la indiferente estaría siendo igual de hipócrita pero conmigo misma, y allí entra lo que tú dices… la incapacidad de ser indiferente.
      ¿Será que es domingo y ésta es una reflexión acorde al día? jaja
      Otro beso para ti también.

    1. Sé que sí, pero no puedo evitar preguntarme si no estaré siendo hipócrita yo también por hacer caso omiso a cosas que me preocupa ver en el resto.
      La mayor parte del tiempo trato de pensar como dices, pero no puedo evitar entrar en estos debates mentales y menos cuando es domingo.
      Deberíamos hacer un manual básico de «cómo ser indiferente en 5 pasos» je.
      Otro abrazo para ti Pablo.

  4. Demasiado cierto para un domingo.

    La verdad, creo que yo también estoy camino a la indiferencia y parte sincero, mal no me vendría, al menos por un tiempo. Pero sí, es preocupante, aunque necesario de a ratos, o eso me han dicho.

    1. ¡Exacto!
      Deberíamos vetar el domingo del calendario gregoriano y todos sus derivados para no tener más problemas.
      Me gusta eso de hacer uso selectivo de la indiferencia, mi problema es que como buena neurótica soy bastante extremista… tendré que practicarlo.
      Abrazo Óscar.

      1. La única alternativa a la indiferencia es la lucha. Cada cual con las armas de las que disponga. Nosotros disponemos de la palabra. Y si te parece un arma exigua, recuerda cómo la historia nos muestra el poder de la palabra.
        Somos los illuminati anti-hipocresía. Nos falta un poco de propaganda, pero somos poderosos.

  5. Tal y como escribes, apreciada Paula no es propio de alguien que se haya vuelto indiferente a nada… tu sensibilidad guía tu mano!! 😉 Y los seres sensibles nos indignan ciertos comportamientos, más bien, nos perturban. Un abrazo 😊

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