Señales de que te estás poniendo vieja/o

49 comentarios

En realidad, soy yo la que me estoy poniendo vieja, ustedes no tienen nada que ver.

  1. Lentes. Antes no los necesitabas, ahora no te los puedes sacar de la vista.
  2. Manos. Como se arrugan las desgraciadas… ¿alguien conoce alguna crema?
  3. Frío. Una gabardina ya no es abrigo suficiente. Ahora necesitas: 3 remeras, 1 buzo de lana, campera, bufanda, guantes, botas y gorro. Y donde pueda también me llevo la bolsa de semillas. ¡Ah! Me olvidé de mencionar las medias, ¡¡muchas medias!!
  4. Peso. Sacarte esos «kilitos» nunca fue tan costoso -en tiempo y barritas de cereales, claramente-.
  5. Dolores. Ya sabes dónde queda y hasta dónde va el ciático (de memoria).

Pero no me importa porque…

El mejor whiskey siempre es el más viejo


(creo) 

Plural: 49 comentarios en “Señales de que te estás poniendo vieja/o”

  1. De momento comparto contigo lo de las gafas, el peso y los dolores… lo otro está por llegar… jajaj… inevitable…. pero simplemente hay que llevarlo con estilo… Besos!!!

  2. Tómalo cómo que estas pasando a la categoría de «clásica». Eso hago yo y me considero un ferrari de colección, de esos pocos que van quedando y que con el tiempo, triplican su valor original.

  3. Mi querida amiga, espero que no te revuelvas cuando leas: Que tú lista es corta y me alegro en el alma. Un beso.
    Lentes? Tres modelos, Dos de largo alcance de Sol y de Sombra. Otras de medío para ajustes varios de mecánica y unas super cortas para leer, como ves sólo me faltan un juego para niebla como usan los camiones.
    Manos? LLevo un depósito en la espalda de ultragrasa marca Cien.
    Frío? No sabes lo que llevo ahorrado enfriando latas de cerveza poniendo encima los pies Lo mismo que gastado en pares de zapatillas. Las Grog forradas van bien. cabe doble calcetín.
    Peso? Mira de eso voy bien, mientras camine diez kilómetros diarios no ha cuestión pero cada catarro me engorda tres kilos.
    Dolores? Ya soy incapaz de memorizar todos los nombres y sí el Ibuprofeno es mi Fé el Gelocatil su pastor más convincente.
    .Un beso.

    1. Carlos, me siento en la obligación de contestarte lo siguiente, pues eres un bloguero muy querido por esta servidora, quien aprecia enormemente todos y cada uno de tus comentarios.

      Entonces, prosigo a recordarte que, si toda tu vista necesita de esos cristales para tomar las fotos que veo… entonces yo también los quiero, si tus ambas manos necesitan más de mil arrugas para redactar tus escritos… entonces yo también lo quiero.

      Pero lo que sobre todo quiero, ¡es tener los pies helados para enfriar esas cervezas!

      Carlos, eres un afortunado.

      1. Lo soy, no me cabe duda, a pesar de todos los achaques que me traen los años porqué añaden algunas razones entre otras poder compartir estos momentos y estas letras contigo. Un beso.

      1. Si, de puro egoísta…
        De todas formas me veo obligada a contestarle con un cumplido. Estoy tratando de esmerarme, aunque dudo me salga, ya sabes que soy muy mala para ello.

      2. ¿Ves? A ese tipo de cumplidos me refiero
        Subyace una clara intención elogiosa, desde luego, pero nadie podría saber encontrarla, de limitarse a la lectura literal.
        Es entre líneas donde se puede apreciar la intensidad de tu aprecio hacia mí. Entre líneas, pero bien oculta.

  4. Jajaja, ahora que no nos lee casí nadie, debo confesar que con la pensión además de ganar un escaso dinero sin esfuerzo, me llegaron las ganas de reirme de mis defectos, que como sea componen una lista tan larga que soy incapaz de recordar, me lo paso bomba durante toda la jornada. Un beso y un abrazo.

  5. Buenas noches Paula y a todos los demás, incluso a ese que no señalo, parece que la nieve se retrasa, la mañana se acerca puntual y la espalda reclama descanso. Son todos formidables. Un beso.

  6. Hola Paula.
    La madurez también trae su lado bueno. Mi mujer dice que ahora me ve más atractivo. Yo no se lo digo, pero creo que va perdiendo vista o que con los años aprendió a mentir mejor.
    Saludos de éste que ya no tiene las manos tan calentitas como a los veinte.

    1. Estimado, no es la primera vez que escucho lo que dices, y aunque puede tengas razón con respecto a tu señora, y de verdad necesite lentes…yo diría que hicieras uso y abuso de sus palabras como corresponde.
      Un abrazo.

Deja un comentario